jueves 02 abril 2026

«En las sociedades antiguas se decía lo que pasaba, en las modernas pasa lo que se dice». 

Julián Marías

Noruega o el desastre

«Con este tipo o nos convertimos en Noruega o volcamos feo», resumió un empresario tras la presentación de Javier Milei en el Alvear.
El presidente Javier Milei pasó como una tromba por el almuerzo del Consejo Interamericano del Comercio y la Producción (Cicyp).

Entre guardaespaldas, asesores y ministros llegó a un hotel Alvear colmado, ni comió, ni se sentó. Fue al atril, ni saludó, ni hizo una introducción. Empezó a discutir con argumentos que se ve que traía mascullando en su cabeza, como si no pudiera parar.

Se acomodó los micrófonos y empezó a hablar contra los economistas que creen que el precio del dólar se está quedando atrás respecto de la evolución del resto de los precios de la economía y puede afectar la sostenibilidad del proceso económico.

Desaforado, intercalando imitaciones y burlas sin parar, como en una especie de show como el que había dado aquella noche en la Fundación Libertad cuando parodió el «fideos con tuco» de Carlos Melconian, volvió a la carga.

Dio a entender que los economistas que los cuestionan son arrogantes para definir que hay atraso cambiario, sugirió que pueden ser «chantas» o directamente «idiotas», los acusó de ser «deshonestos intelectualmente», les dijo «cuadrados devaluadores» y más tarde los llamó «pifiadores seriales», un grupo de personas que como erraron en sus pronósticos ahora le hablan del tipo de cambio porque quieren que le vaya mal.

Es como si nunca pudiera entrar en su visión del mundo que puede haber personas con otro enfoque, nada más. Es toda una conspiración. Cada palabra. Cada tuit. Cada gráfico. Y no le queda otra que salir a combatir, como una especie de luchador en el final del Señor de los Anillos. Algo así mostró en una comida ante los hombres más ricos del país, algunos de los cuales en realidad ni comieron. Recibieron la catilinaria desde el atril. Y se fueron.

El clima que dejó flotando esa catarata de explicaciones técnicas en medio de acusaciones a economistas y elogios a su equipo económico tras el 8,8% de inflación de abril lo resumió en una frase el dueño de una importante empresa argentina.

El tipo, que ha visto pasar a muchos otros jefes de Estado tanto en momentos de agrande como en etapas de tener que hacer malabares para seguir adelante, resumió: «Con este tipo o nos convertimos en Noruega o volcamos feo».

Jairo Straccia, publicado en EL CRONISTA EL 17-05-2024.

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