jueves 02 abril 2026

«En las sociedades antiguas se decía lo que pasaba, en las modernas pasa lo que se dice». 

Julián Marías

Juio Chávez: «Mi oficio es sagrado»

Chávez es un artista en el sentido más amplio y profundo del término. Actor, director, maestro, escritor, plástico. Es también un estudioso, un admirador de la naturaleza humana y un apasionado de su oficio, con el que mantiene un vínculo casi religioso.

Tiene puesto un poncho negro que parece abrigado. “Me lo tejió una señora, en realidad me tejió tres ponchos y una manta para mi perro”, aclara. Ofrece café y un alfajor artesanal con frutos rojos, él mismo se sirve una taza y se dispone para una charla tranquila. No es un hombre de apuros. Estamos en su atelier, una casa reciclada y ambientada con sobriedad y buen gusto, en una calle tranquila del barrio de Palermo, donde el protagonista de esta nota desarrolla su oficio de artista plástico. Paredes blancas, libros, CDs, plantas, pinturas, esculturas, la mesa de trabajo, los materiales, el patio, el living, todo impecable y ordenado. Predominan el silencio y la armonía.

Chávez es un artista en el sentido más amplio y profundo del término. Actor, director, maestro, escritor, plástico. Es también un estudioso, un admirador de la naturaleza humana y un apasionado de su oficio, con el que mantiene un vínculo casi religioso.

Por estos días está haciendo teatro nuevamente. Una obra que escribió junto a Camila Mansilla, que protagoniza y que él mismo dirige. Completan el elenco Rafael Federman, Eugenia Alonso y Claudio Medina. Se llama “Lo Sagrado” y se la puede ver en el Teatro Paseo La Plaza.

¿Cuáles son sus fortalezas?

La voluntad, la ambición y mi ética.

La vulnerabilidad y, a veces, la excesiva sensibilidad. Mi dificultad de poder ser, a veces, más piadoso, más entendedor de algunas cuestiones, y de perdonar. Tengo mucha dificultad de perdonar. Es mi mayor dificultad.

¿A qué le tiene miedo?

Que me agarre la vida desprevenido y de lamentarme de no haberme preparado para lo que me tengo que preparar.

¿Cómo reacciona frente a los desafíos? ¿Va para adelante? ¿Reflexiona antes de actuar?

Las dos cosas. Tengo una reflexión activa y una actividad reflexiva. Puedo tener impulsos, pero tengo un buen vínculo con mi intuición y tengo confianza en mi percepción. A veces, el traductor se equivoca un poco, debería ajustarlo un poquitito, pero soy un trabajador también de eso. No soy necio. Eso no.

¿Tiene alguna creencia religiosa?

: No, mi oficio. Mi manera de vincularme con la tierra y con el cielo es el oficio de artista. Desde que leo hasta cuando estudio tengo una religiosidad en relación con eso.

¿Qué quisieron contar en “Lo Sagrado”?

Varias cuestiones. Primero, quisimos poner sobre la escena un interrogante y no una respuesta. La pregunta es qué es lo sagrado. Es una invitación a que cada uno pueda reflexionar sobre lo que considera sagrado y qué ejercicio en la acción tiene en relación a eso. Y si alguna vez le han tocado la puerta para dar cuenta de las promesas que hizo frente a lo sagrado, si las ha cumplido, cómo las ha cumplido o si no las ha cumplido. En algún momento de la vida, a algunos le tocan la puerta y le dicen: “Llegó el momento de que cumplas lo que prometiste”. También quisimos hablar de la conciencia. Eso que, a veces, golpea la puerta y uno no le abre. Además, hablamos sobre las generaciones, la mirada de una generación que da por tierra el trabajo de otra generación y que la mira con cara desafectivizada diciendo: “A mí no me importa lo que vos hiciste”. También hay una reflexión acerca de qué le da derecho a una persona de ir sobre lo que es de otro. Qué es nuestra propiedad y cuál es el límite de esa propiedad.

¿Tiene cábalas?

Prepararme es mi cábala. Llego al teatro tres horas antes y pongo sahumerio, paso la letra de toda la obra, me entreno, hago mis ejercicios de dicción, recorro el escenario, chequeo todo.

¿Qué está estudiando?

Estoy en un grupo de estudio de literatura desde hace dieciocho años y hace cuatro que entramos en Borges. Otra que el Jardín de los Senderos que se Bifurcan, increíble. Y ahora nos encontramos con Borges a través de uno de sus grandes amores, la historia de la mitología y la literatura irlandesa. Eso nos pone en contacto con otras lecturas. Estudiar me alegra mucho la vida. Me pone en contacto con regalos extraordinarios que tenemos los humanos. También estudio canto lírico.

¿Canto lírico?

Sí, hace dos años empecé a entrenarme con un cantante lírico, un gran maestro, Santiago Siru, es excepcional. Si me preguntás qué hubiera querido ser: cantante lírico. Me gusta mucho y lo que más me gusta es la parte técnica, el estudio, más que cantar. No me es una herramienta erotizante para comunicarme con el mundo el canto. Sí la actuación, sí la pintura, sí la escritura, pero no cantar.

Hace terapia desde los 16 años. ¿Con continuidad?

Casi con continuidad, con algunos baches y no siempre con la misma persona. Estuve quince años con un terapeuta y la pandemia me ayudó a cortar el vínculo. Ahora, desde hace un año y medio, retomé el trabajo con otra analista y estoy iniciando un nuevo vínculo. Estoy haciendo psicoanálisis lacaniano.

¿Por qué se analiza?

Porque soy curioso. Quiero saber por qué hago lo que hago. Soy curioso de mí mismo. Soy curioso de mi cabeza.

¿Cómo le gustaría que lo recordaran?

Te diría que cuanto se me olvide mejor.

¿Por qué?

Porque cuanto más me recuerden más muerto voy a estar.

Sinopsis de la entrevista realizada por Cecilia Escola en NOTICIAS del 25-05-2024.

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